infollon_Francesc Roca, recién llegado a los asuntos municipales, que circula en las órbitas más exteriores del socialismo local, que gestiona un área simpática  en el gobierno de Ballesteros, pero que tiene los dones de la equidistancia y del estar donde se debe estar, es el ‘ungido’ por el alcalde para sucederle en caso de un zasca judicial a la alcaldía que obligue al ballesterismo a reinventarse. El juez del caso Inipro está a punto de levantar el secreto de sumario y consecuentemente optar por la apertura del juicio oral.francesc_roca

Carlos Castillo y Begoña Floria, los aspirantes pseudo oficiales a alcaldable, ya no cuentan ni con el beneplácito del propio Ballesteros. Sabemos que tampoco serían aceptados por el PP, actual socio de gobierno, en una eventual reinterpretación, en 2019, del pacto que gobierna hoy día la ciudad. Ellos, sobretodo Castillo, está convencido que sí. ¿Qué le vamos a hacer? Incluso en un futuro consenso que incluya el color naranja no tendrían juego de rótula ni Castillo ni Floria.

En cambio, Roca sí genera ese consenso rojo-azul-naranja, teniendo además el apoyo del alcalde, también el de su alfil “macroniano” Santi Castellá, que poco tiempo ha tardado en desmarcarse de su musa Floria. Si todo eso parece poco, suma Roca su sintonía con el otro “P-P”, factótum siempre presente, Pau Pérez. Se cierra el círculo.

Si tal cosa ocurriese, si a causa de un sartenazo iniproiano Ballesteros cediese su bastón a Roca, hablaríamos de un final insospechado para el ballesterismo; un “the end” fuera de guion y al margen del PSC versión original Ramón y Cajal. Incluso ni versión subtitulada o doblada. Otra película, vamos.ballesteros_6

Solamente hay que observar el fraccionamiento aleatorio que viven los socialistas de la ciudad ante las primarias de su partido: nadie sabe a qué juegan los dos referentes más visibles, Ballesteros y Castellá. Tal es la distancia existencial entre la cúpula socialista municipal y su base orgánica.

Para el alcalde, la sede de Ramón y Cajal está tan lejos como una isla remota. La militancia socialista de Tarragona está náufraga en esa isla. Y lo que Ballesteros está proponiendo como simple S.O.S, dibujado en la arena de la playa, puede convertirse en la nueva esperanza del electorado “crusoe” del post-ballesterismo: Francesc Roca, una proa sobre el horizonte. Ballesteros ha podido descubrir a quien haga olvidarle antes de lo que el propio alcalde desearía.

Así de cruel es la política.

Seguiremos informando…

El Infollón regresa el lunes con otras historias…

 

2 comentaris so far.

  1. Observació ha dit:

    Els intents de desestabilitzar el pacte de Tarragona d’aquest diari són realment meritoris. La setmana que ve li tocarà al PP i la següent al pobre Prats. Però bastant infructuosos, val a dir. En realitat l’oposició està bastant pitjor, però en aquest diari mai es parla d’ells, tret alguna coseta per disimular. Seran candidats Abelló, Viñuales i Arga?? Molt segur que no. Però res llegireu aquí. Fins i tot a ERC hi ha moviments…però aquí només es parla del PSC, per les revenjes dels jocs. Molt pobre.

  2. apaloseco ha dit:

    OBSERVACION, pues si que tienes la piel fina tu y tus queridos psc. No se cuando lees este digital que yo he criticado en alguna ocasión pero no me seas llorón y te daré tres razones:
    1) Este digital se mete con todos, pero es normal que lo haga más con quien gobierna
    2) Si no estuvieses en nomina del ayuntamiento, aceptaría tu opinión, pero tu y yo y otros sabemos quien eres, que te dedicas a hacer partido pero cobras del erario publico.
    3) Si sabes tanto de la oposición y sus problemas, oye, igual te ficha el Sr. Checa. Prueba que no pierdes nada.

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